No hay mucho de lo que me pueda quejar en la vida.
Tuve muchas oportunidades, muchos momentos vividos intensos.
Estudie, trabaje, viaje, practicamente hice todo lo que quise, siempre.
Soy caprichoso, terco, obstinado, y no lo digo necesariamente como algo malo.
Son las 3 de la mañana, y el loop infinito de mi playlist me hace sonar una cancion que ya parece lejana. que se mezcla con el silencio, y desaparece.
Y yo no puedo parar de pensar en una sola cosa, el sonido de tu voz.
El sonido de tu voz, que una vez me hizo feliz, que una vez me lleno.
Y que, si me lo permiten, esta noche, extraño, y cierro los ojos.
Y la melancolia, tristeza, la desesperacion que me genera sentir que me estoy olvidando como era.
Como cantabas, como llorabas, como gritabas, como me decias las cosas cuando te querias hacer la linda, cuando te enojabas por algo.
El sonido de tu voz, las cosas chicas, las cosas chicas que alguna vez formaron parte de mi vida.
La desesperación, se transforma en enojo, y el enojo...
El enojo se transforma en angustia, un agujero negro en el medio de mi pecho.
Que se queda: sin voz, sin vos, y con mi mirada perdida.
Fuera de foco, pensando, si vale la pena, (o no), seguir escribiendo todo esto.
Lo único que se, con la seguridad que me caracteriza.
Mientras afuera llueve, y el cielo se cae.
Que el sonido, que la noche, que la melancolia, que la musica, y el re menor que se funde en sintonia con ´ese agujero negro en mi pecho`.
Lo unico que se, es que estando tan lejos, me siento un poco mas cerca, por tratar de acordarme...
Por tratar,
d
e
ponerle
vida
a los recuerdos