Esos olores caprichosos que por algún motivo se cuelan por la ventana del subte, y me hacen acordar a un vos tan lejano, y tan distante que me crispa los pelos de la nuca.
Y es injusto y a la vez demuestra lo mezquino de los margenes limiterritoriales de la memoria. Y eso que ya no te quiero ni un poco; Pero la primavera juega con golpes bajos.
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