Las olas golpeaban ruidosamente contra el barco varado en la isla de los piratas; El sargento meditaba mirando el horizonte, como el hombre de las mil aventuras que era; Trazaba mentalmente la ruta que lo llevaria a su proxima epifania, meditaba los pormenores de un camino lleno de tormentas, remolinos marinos, y criaturas extravagantes que intentarian derribar el navio mas poderosamente armado de los 7 oceanos; Sus hombres continuaban sus labores y cada tanto lo miraban; lo escudriñaban casi milimetricamente; Era un placer ver al Sargento trabajar en sus caminos;
El sargento pensaba; para no cometer los mismos errores del pasado, errores de humanos; pero principalmente buscaba la forma de llegar a ella, y se dio cuenta, que todas las direcciones lo llevarian a sus brazos.
Respiro hondo una vez más; Amaba el olor del agua salada por la mañana; Y volvio a respirar hondo otra vez (con los ojos cerrados); Pero esta vez queria respirar la esencia de la isla; Quien sabe cuando volveria; Miro el horizonte:
- Es un buen día para partir - Le dijo a su contramaestre - Perdon..; Es un GRAN día para partir; Eleven anclas.
Casí con la felicidad de diezmil hombres, su tripulacion (de 8 miembros), se alboroto y contenta de dejar el letargo de la isla de los piratas; se pusieron en campaña para hacer una vez mas funcional el barco.
El sargento pimienta, agarro el timon; y simplemente decidio ir hacia delante; y con una tranquilidad, que solamente los hombres tienen el placer de tener 2 o 3 veces en sus vidas; Respiro hondo por ultima vez; cantando una cancion marina, y bebiendo con sus camaradas."Anotaciones del Sargento pimienta, 31/12/2009."
12.31.2009
Epilogo V: La bitacora del Sargento Pimienta.
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